|
VERSOS SENCILLOS
José Martí
-XLVI-
Vierte, corazón, tu pena Donde no se llegue a ver, Por soberbia, y por no ser Motivo de pena ajena.
Yo te quiero, verso amigo, Porque cuando siento el pecho Ya muy cargado y deshecho, Parto la carga contigo.
Tú me sufres, tú aposentas En tu regazo amoroso, Todo mi ardor doloroso, Todas mis ansias y afrentas. Tú, porque yo pueda en calma Amar y hacer bien, consientes En enturbiar tus corrientes En cuanto me agobia el alma.
Tú, porque yo cruce fiero La tierra, y sin odio, y puro, Te arrastras, pálido y duro, Mi amoroso compañero.
Mi vida así se encamina Al cielo limpia y serena, Y tú me cargas mi pena Con tu paciencia divina.
Y porque mi cruel costumbre De echarme en ti te desvía De tu dichosa armonía Y natural mansedumbre;
Porque mis penas arrojo Sobre tu seno, y lo azotan, Y tu corriente alborotan, Y acá lívido, allá rojo,
Blanco allá como la muerte, Ora arremetes y ruges, Ora con el peso crujes De un dolor más que tú fuerte.
¿Habré, como me aconseja Un corazón mal nacido, De dejar en el olvido A aquel que nunca deja?
¡Verso, nos hablan de un Dios A donde van los difuntos: Verso, o nos condenan juntos, O nos salvamos los dos!
envio jorge bousoño
|